Barriola, campeón Manomanista y del Cuatro y Medio en 2002, vuelve a resurgir tras una grave crisis de juego
TINO REY/El Correo
Con 24 años en su DNI, Abel Barriola Ezkurra lograba los dos títulos más emblemáticos de la modalidad reina de la pelota vasca: el Manomanista y el Cuatro y Medio. A los pocos meses se vio inmerso en una espiral que lo trasladó a los frontones del olvido. «Han sido días durísimos y en los que no encontraba una causa lógica a lo que me pasaba». En su peregrinaje por el interminable desierto, declara en esta entrevista a EL CORREO: «He pasado mucha sed».
-¿Cómo está?
-Ahora bien, pero lo he pasado fatal.
-¿Cuál ha sido el momento más delicado de la crisis?
-En 2003 tuve un año en el que no rendía sin encontrar una causa lógica y abandonaba el frontón con la moral por los suelos.
-¿Qué pasaba por su cabeza en esos momentos?
-Le daba muchas vueltas e intentaba buscar la salida al problema. Me decía a mí mismo, ya pasará la mala racha.
-Sin embargo, los meses iban cayendo del calendario y todo transcurría igual.
-Así fue, pero soy un hombre cabezón y la constancia en el trabajo y los entrenamientos sabía que me ayudarían a salir del pozo donde me metí.
-¿Ha salido ya del agujero?
-Sí, de momento estoy en la liguilla de semifinales del Torneo del Cuatro y Medio.
-¿Cuál era el problema?
-Saltaba al frontón con toda la ilusión del mundo, pero en la cancha me llenaba de presión y la pelota se me quedaba pegaba en las manos.
-¿Cómo ha llevado estar en lo más alto y de repente caer en el olvido total?
-En el olvido absoluto no he estado, pero sí he tenido que atravesar un interminable desierto donde he pasado mucha sed.
-¿Llegó a pensar que era el principio del fin?
-No, a los 24 años no te planteas ese tipo de cosas.
-¿Quizás le tocó disfrutar de la gloria demasiado joven?
-Todos los deportistas lo que buscamos desde que debutamos en el campo profesional es la gloria y un pelotari en concreto, conquistar la ‘txapela’ Manomanista, y yo lo logré.
-En ese tiempo de crisis se convirtió en un pelotari sin pegada, con pocos recursos y fallón.
-Pues tuve un poco de todo ante mi total desesperación.
Nagore, el favorito
-¿Hubo mucha gente que le volvió la espalda?
-En esos momentos malos he comprobado quiénes son los amigos interesados y los de verdad, es la gran primera lección que he aprendido entre otras cosas.
-Desde su primera eliminatoria en el cuatro y medio ante Juantxo Koka se ha visto a un Barriola como en sus buenos tiempos.
-Es verdad, la pelota me sale de la mano con más velocidad y brillo que el pasado año.
-¿Qué objetivo se ha marcado en la ‘jaula’?
-Como los otros restantes semifinalistas, entrar en la final.
-¿A quién ve como campeón en esta edición?
-Desde el inicio del torneo he mantenido que Jorge Nagore, vigente campeón, era uno de los favoritos al título.
-¿Por qué ha abandonado al botillero de siempre, Olaetxea, por uno nuevo?
-Me dijo que necesitaba un descanso porque sufría mucho en la silla y ahora me asesora mi ex preparador físico.